Weinstein, Ana
Oppenheimer, Kurt y Margot [Testimonio oral]. -- [s.l.] : [s.n.], 1999
Nació en Kassel, Alemania en 1923. Tenía un hermano mayor y una hermana menor. Pertenecía una familia de clase media acomodada. El padre era dueño de un pequeño frigorífico y de una fábrica de chacinados, desde donde vendían por mayor, por menor y al interior del país. En la ciudad había unas 200 000 personas, de las cuales entre 3000 y 4000 eran judíos. Había una rama ortodoxa y otra liberal. Ellos eran ortodoxos, seguían las tradiciones, el shabat e iban al templo. Tuvo una vida integrada en Alemania con no judíos hasta la llegada del nazismo. A partir de ahí, el padre tuvo que cerrar su fábrica, ella dejó de ver amigas y la situación económica y social se hizo insostenible. El padre hizo un curso acelerado de agricultor en Berlín y pudo organizar todo para la emigración gracias a la embajada argentina en Hamburgo. Se fueron con lo indispensable. Tomaron el barco General Artigas en Hamburgo. Llegaron al puerto de Buenos Aires en julio de 1937 junto con otras seis o siete familias. En Avigdor los esperaba un hermano del padre, que había sido de los primeros en llegar a la colonia. Recibieron un campo de 90 hectáreas y una casa de dos habitaciones. El padre trabajaba la tierra con un peón que les habían asignado y el hermano se ocupaba de los pocos animales que tenían. Se casó en Avigdor y, debido a los problemas en el campo, incluyendo un temporal que voló todo, decidieron con su marido llevarse a las dos familias a Buenos Aires. Antes de partir hacían mucha vida cultural en la colonia (música, baile, teatro) y allí aprendieron castellano. En Buenos Aires, siempre fueron muy abiertos con todos los inmigrantes que llegaban y los ayudaban con casa y comida. Kurt Oppenheimer nació en Alemania, en 1921, en Patsenumen, un pueblo de aguas termales adonde vivían entre 45 y 50 familias judías. Empezó a sentir el antisemitismo hacia 1934 y ya en 1936 se le hizo imposible seguir yendo a la escuela. En 1937, su familia comenzó a pensar seriamente en dejar Alemania. En una oficina de informaciones en Kassel, les dieron toda la información de la Jewish para viajar a la Argentina. Embarcaron en Hamburgo, tomaron un barco alemán y llegaron a Buenos Aires en febrero de 1938. Previamente, él había estado 3 meses antes de salir de Alemania en una escuela agrícola, donde aprendió un poco de castellano. Los comienzos en Avigdor fueron difìciles, adaptarse al campo y a hacer todo de cero. Mejoraron el castellano con una maestra, participaban de vida cultural en el salón de la colonia y se relacionaban con la cooperativa para todos los comestibles. Siguieron celebrando las fiestas judías y el shabat. Como el campo asignado de 75 hectáreas era chico para ser rentable, todos terminaban yéndose a la ciudad. Está muy agradecido a la Jewish por haberles salvado la vida, pero reconoce que hubo muchos problemas en los primeros tiempos y que muchas cosas no se hicieron bien porque no se tenían reales conocimientos de cómo colonizar Entre Ríos.
1. COLONIA
(1) Inv.: 28482 S.T.: Nº 508 cd 65