(Audio dañado, voz incomprensible). Nació en 1911, cerca de la ciudad de Hagenborg, Alemania. En su pueblo había unas treinta familias judías. Había una sinagoga y se comía kosher. Su familia tenía un campo con hacienda y un negocio. Él ayudaba a su papá en el campo. Vivían bien y el negocio funcionaba bien. Quería ir a Israel, pero eligió la Argentina porque era la posibilidad más concreta en un corto plazo. Viajó él solo sin su familia en 1936. Llegó a la colonia de Avigdor. Siguió manteniendo las costumbres judías y respetando el kosher. Él sabía hacer todo el trabajo agrícola. Se convirtió en el hazan: los viernes cantaba en los servicios. No eran más de cuatro personas ortodoxas en Avigdor, los demás eran conservadores, pero no religiosos. Formó un grupo teatral con el que organizaron varias obras, incluso con éxito en Buenos Aires. Un año después, logró traer a su familia a Entre Ríos: sus padres, un hermano y una hermana. En Avigdor, él lo pasó bien, tenía libertad. Cuando por sus tres hijos tuvo que dejar el campo (en 1959), lo lamentó mucho y, si bien en Buenos Aires también estuvo bien, a él no le gustaba la ciudad. Aquí trabajó como segundo hazán en el templo de Vidal. Le gustaba la actividad y fue bien recibido por la comunidad. Se quedó en el templo desde que tenía 67 años hasta los 82.
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Weinstein, Ana
Friedeman, Alfred [Testimonio oral]. -- [s.l.] : [s.n.], 2005
(Audio dañado, voz incomprensible). Nació en 1911, cerca de la ciudad de Hagenborg, Alemania. En su pueblo había unas treinta familias judías. Había una sinagoga y se comía kosher. Su familia tenía un campo con hacienda y un negocio. Él ayudaba a su papá en el campo. Vivían bien y el negocio funcionaba bien. Quería ir a Israel, pero eligió la Argentina porque era la posibilidad más concreta en un corto plazo. Viajó él solo sin su familia en 1936. Llegó a la colonia de Avigdor. Siguió manteniendo las costumbres judías y respetando el kosher. Él sabía hacer todo el trabajo agrícola. Se convirtió en el hazan: los viernes cantaba en los servicios. No eran más de cuatro personas ortodoxas en Avigdor, los demás eran conservadores, pero no religiosos. Formó un grupo teatral con el que organizaron varias obras, incluso con éxito en Buenos Aires. Un año después, logró traer a su familia a Entre Ríos: sus padres, un hermano y una hermana. En Avigdor, él lo pasó bien, tenía libertad. Cuando por sus tres hijos tuvo que dejar el campo (en 1959), lo lamentó mucho y, si bien en Buenos Aires también estuvo bien, a él no le gustaba la ciudad. Aquí trabajó como segundo hazán en el templo de Vidal. Le gustaba la actividad y fue bien recibido por la comunidad. Se quedó en el templo desde que tenía 67 años hasta los 82.