Gilenberg, Teresa de [Testimonio oral]. -- [s.l.] : [s.n.], 1997
Nació en 1907, en Polonia, en un pueblo a 18 km de Varsovia. Su padre era comerciante. En su casa hablaban idish. Ella terminó la primaria en su pueblo y luego estudió en Varsovia, en un colegio estatal y, con una maestra, aprendía idish. Tuvo una buena infancia y juventud. Colaboraba en la biblioteca, donde organizaban conciertos y teatro. Ayudaba a su padre en el negocio. Cuando él murió, ella se fue a la ciudad. Tomaba cursos de matemática e idiomas y aprendió el oficio de lencería. De noche estudiaba en el colegio industrial de la Asociación judaica. Trabajaba en un taller textil. Se afilió al Partido Comunistas porque pensaba que era una buena causa. No formaba parte en ese momento de ningún sindicato, solo se había enterado del PC por leer e informarse. Dejó Polonia, viajó sola en barco desde Génova y llegó primero a Uruguay (adonde vivió unos dos años) y después a Argentina, en 1933. Aquí vivió en el barrio del Once, trabajaba también en lencería y empezó a militar en el comunismo, en la Liga por los derechos del hombre. Activó mucho tiempo en Unión Libre, movimiento de mujeres judías que ayudaban y hacían muchas cosas. Llevaba paquetes de comida a los presos políticos en la cárcel de Devoto. Ya estaba casada y tenía una hija nacida en 1939. Su marido también activaba mucho en causas del movimiento obrero que luchaba por los derechos humanos. Se dedicaba a la construcción (en el rubro pintura). A su casa iban muchos sindicalistas, gente de clase obrera. Teresa también recaudaba fondos para la Liga; tenía 50 donantes. En la década del cincueta, estuvo presa unos días en la cárcel de San Miguel, pues la policía había entrado en un departamento donde mujeres judías se dedicaban a hablar de la militancia. Ella leía, organizaba reuniones, visitaba a los presos políticos, llevaba alimentos y ropa. Todo en pos de los derechos humanos. En 1956, viajó con su esposo y su hija a la Unión Soviética. Vivieron durante ocho años en Vilna e iban seguido a Moscú. Allí se vinculó con la comunidad judía y hacía teatro y coro. Salieron del país, desilusionados por lo que habían visto allí a nivel político, gracias al pasaporte polaco de Teresa y se instalaron en Israel, por casi tres años. Ella quería quedarse a vivir allá, pero su hija, que había estudiado química y trabajaba en laboratorios, quiso volver a la Argentina. Volvieron en 1967. Teresa trabajaba haciendo lencería desde su casa y su marido estaba jubilado. Entraron al movimiento de Prensa libre, donde formaron grupos de lectura y organizaban ayuda para Israel.
1. MUJERES
(1) Inv.: 28358 S.T.: Nº 320 cd 71